La Liga Uruguaya Especial 2021 ya es historia y Biguá terminó quedándose con el torneo, alcanzando así su sexto título en la máxima categoría.

Luego de jugar una serie final de cinco partidos ante Nacional, Biguá logró el campeonato. Un premio merecido para un equipo que se armó en lo previo para ser uno de los protagonistas y arrebatarle el tricampeonato a Aguada, el principal favorito que terminó quedando por el camino temprano en octavos de final frente a la revelación de la liga, Capitol.

Luego de 12 años, Biguá volvió a gritar campeón. Para ello el equipo de Villa Biarritz armó un plantel de muy buen nivel. El proyecto se armó alrededor de Santiago Vidal, el “pepo” regresó al club y la directiva lo eligió como jugador franquicia. El capitán fue el primer elegido, de un plantel que tuvo a Emiliano Bastón, Álex Lòpez, Iván Loriente y Diego Pena García como fichas mayores.

Con buenos juveniles, Martín Rojas, Hernán Álvarez y Nicolás Andreoli, el entrenador argentino Hernán Laginestra y la directiva terminó conformando un equipo con tres extranjeros de calidad.

Hatila Passos sumó un nuevo título, antes fue campeón con Hebraica Macabi y con Malvín, un extranjero más que probado en nuestra liga. Victor Rudd fue uno de los mejores foráneos. Un jugador con experiencia europea, que puede jugar en las cinco posiciones y que en estas finales demostró su valía. La frutilla del postre fue Donald Sims, que terminó como MVP de la temporada. El jugador fue clave, uno de los mejores extranjeros que llegó a nuestra liga en los últimos 15 años. Sims coronó una liga excepcional.

El camino de Biguá al título en una liga que no estuvo ajena a la Pandemia que está atravesando el mundo fue con alegrías y alguna tristeza. Luego de terminar entre los primeros cuatro de la fase regular, barrió 2-0 a Malvín en cuartos de final e hizo lo propio con Olimpia en semifinales, pero 3-0. En las finales le tocó Nacional de rival. Un Nacional que no tuvo por

lesiones a Souberbielle (ligamento cruzado) y Moglia (fractura de muñeca). Biguá ganó el primer partido y en el segundo encuentro sufrió la lesión de Vidal, que se perdió el resto de las finales. Luego de perder el segundo y tercer partido, el “pato” estuvo cerca de perder el título pero ganó claramente el cuarto punto y en el quinto y definitivo con un 86-76 a su favor terminó dando vuelta una serie final que fue de supervivencia. Nacional terminó con jugadores diezmados físicamente como Carlos Cabezas y Devon Collier, Biguá tuvo que darle minutos a Hernán Álvarez ante la baja de Santiago Vidal.

El jugar cinco partidos en un corto tiempo (1 semana), terminó pasando factura. La liga que se iba a jugar en el Palacio Peñarol terminó mudándose a Biguá y fue un éxito en cuanto a la organización.